Los organizadores del Mundial de Rugby que se disputará en Nueva Zelanda anunciaron este miércoles haber vendido ya un millon de entradas y aseguraron que podrían alcanzar el objetivo de llegar a 1,35 millones.
"Es un resultado fantástico. Es el número que queríamos alcanzar cuando faltan dos meses para la competición", dijo Martin Snedden, presidente del comité organizador.
"Esperamos que la demanda siga siendo fuerte como en el caso del Mundial de Francia en 2007 y de Australia en 2003. El interés sigue creciendo", añadió el responsable.